miércoles, 16 de abril de 2014


¿CÓMO EVITAR ENAMORARTE DE TU MEJOR AMIGA?


Y bueno después de una prolongada pausa, acá estoy de nuevo. Tenía tiempo sin escribir y lo extrañaba, me refiero a escribir sin que se conjugaran mis intereses personales con mis obligaciones laborales. Por eso me gusta tanto escribir en este blog, lo hago cuando quiero, como quiero y para quién quiera leerlo. Escribir tiene su ritmo, es un proceso demasiado personal como para que intervengan obligaciones en ello. Daniel Samper lo sintetizó muy bien al retirarse: "ahora escribiré cuando me de la gana". Y pues acá voy.


Una amiga es un, según la RAE, una persona por la que sentimos amistad. Aristóteles decía de los amigos que no existían (incluso se lo manifestó así en una reunión a sus amigos). Pero yo me refiero a una amiga en el contexto masculino. ¿Qué es una amiga para un hombre? Un raro espécimen, una entidad extraña, un ser casi anormal. No lo digo por menospreciar a las mujeres, son seres  maravillosos, pero los hombres rara vez tenemos amigas.


Cuando digo que los hombres rara vez tenemos amigas, me refiero a que usualmente los hombres dividimos las mujeres que conocemos en dos grupos: las que nos gustan y quisiéramos intentar algo con ellas y las que no nos gustan y rara vez volvemos a ver (salvo obligaciones ajenas a nuestra voluntad). Bueno hay un grupo que contiene categorías intermedias como: mujeres que no me gustan pero debo tratar, mujeres amigas de la que me gusta, entre otras. Pero estas categorías intermedias no son las que concentran mi atención en el presente escrito.


Rara vez aparece una que otra mujer que logra colarse en una zona intermedia entre estos dos grupos, usualmente son mujeres que le han gustado a uno (jamás, JAMÁS ex novias) y que por alguna u otra razón nunca pasó nada entre ambos. El gusto no se fue, simplemente se inactiva. Y esas extrañas mujeres se convierten en nuestras amigas. Son mujeres con las que desarrollamos un nivel de confianza tan cuasi-perfecto que las valoramos mucho. Por eso mujer, cuando un hombre te considera su amiga has logrado algo muy importante. Pero si eres su mejor amiga, es casi un premio nobel de amistad.


Sin embargo, como dije anteriormente, esa mujer no dejó de gustarte, simplemente inactivaste el gusto. Por eso realizo esta entrada en mi blog para mostrarte amigo, qué debes hacer para evitar reactivar ese gusto por tu amiga y no perder una persona muy valiosa en tu vida. Si en la película ¿Cómo perder a un hombre en diez días? muestran las cosas que hace una mujer y que las lleva a perder a su pareja, yo creo que existen algunas pautas a seguir para evitar enamorarte de tu mejor amiga.


Es tu mejor amiga porque compartes muchas cosas con ella, tienen gustos muy parecidos, en lo que no coinciden acabas siendo muy tolerante con ella, siempre está ahí para ti y tú para ella, salen juntos (sin aparente tensión sexual de por medio), hablan todo el día por cualquier medio, la acompañas en su desastres amorosos y ella en los tuyos y casi siempre tu novia del momento desconfía de ella, igual que el novio del momento de ella desconfía de ti. Recuerda, un hombre con una mejor amiga va en contra de la naturaleza masculina, por eso la desconfianza de las parejas de cada uno.


Pero precisamente esa compatibilidad en todo, ese nivel de confianza, acaban siendo un auto disparo a tu propio pie. En algún punto, usualmente cuando ambos coinciden en soltería, empiezas a pensar: ¿por qué no lo intento con ella?. Amigo mío, NO LO HAGAS! Recuerda lo mucho que te tomó llegar a ese nivel de confianza, recuerda que tus relaciones siempre acaban contigo alejado de tu ex, recuerda que es tu mejor amiga. Así que comparto contigo, mi querido amigo unas pautas para evitar que pierdas a tu mejor amiga enamorándote de ella.


1. Evita hablar con ella todo el día: ¿recuerdas como con tus parejas acabas hablando todo el día, y llega un punto en el que ya no soportas el estar tan encima el uno del otro, e incluso llegan a ese punto en el que ya no sabes ni de qué hablar? Ahora recuerda tus conversaciones interminables con tu mejor amiga, donde hablan absolutamente de todo: desde los temas más serios hasta las trivialidades más corrientes. Ahora compara. Obvio la conversación fluye más con tu mejor amiga porque no hay presión de por medio. Incluso tengo una amiga con quién de las 24 horas del día, hablamos alrededor de 12 de ellas. Y cuando no, no pasa nada. Por eso la aprecio tanto.


2. Traza un límite en cuanto a las relaciones pasadas: ¿recuerdas esa rabia que te da cuando te pareja te habla de sus anteriores relaciones, pero que por prudencia no le dices nada por llevar la fiesta en paz? Ahora recuerda las veces en que tu mejor amiga te cuenta de sus relaciones y con toda libertad puedes decirle que te deje de hablar tanto de su novio o quejarse de su ex. Es la confianza y la falta de presión lo que te permite expresarte libremente con ella. Por eso a mi mejor amiga no la dejo que me cuente de sus ex parejas, odio que una persona tan valiosa haya acabado enredada con tipos tan imbéciles que sólo han hecho sufrir a un gran ser humano, y luego me toca a mi ser su pañuelo de lágrimas y su apoyo en momentos difíciles, si bien le advertí todo el tiempo que no se metiera con el tipo para que no saliera lastimada.


3. Evita salir de rumba con ella: ¿recuerdas como cada salida con tu pareja es un problema, pues muchas veces acabas en sitios que no te gustan pero a ella si, con gente que no te agrada pero que son sus amigos? Ahora recuerda como con tu mejor amiga puedes ir donde sea, porque ella coincide contigo en lo que te gusta y usualmente, al no haber presión de pareja de por medio entre ambos, acaban en sitios donde los dos se sienten muy cómodos, y con gente que conocen ambos, pues comparten amigos, o incluso sólo ambos (pues la tensión sexual está inactiva). Por eso adoro a mi mejor amiga, compartimos tantos gustos que cuando salimos siempre resulta divertido, sin importar el lugar, el ambiente o como acabe la noche. Ella es increíble por eso.


4. Procura no comer junto a ella: ¿recuerdas como salir a comer con tu novia es toda una aventura, pues ella nunca sabe que quiere y cuando sabe que quiere, tienes que comer en el mismo sitio donde venden lo que a ella le gusta pues la idea es comer juntos? Es decir, tu novia no concibe que coman en sitios separados. ¿recuerdas lo complicado que es cocinar para ella, pues antes debes hacerle un cuestionario acerca de qué no come, cómo se come lo que le gusta, entre otras? Ahora recuerda como con tu mejor amiga puede ella comer donde le gusta, tú acompañarla y luego ella te acompaña a comer donde a ti te gusta, sin la necesidad de que ambos tengan que comer en el mismo sitio. Obvio gracias a que no existe presión de pareja. Incluso cuando la invitas a comer, ella o se come lo que preparas o simplemente deja a un lado lo que no le gusta sin armar un show o escándalo porque, quizás, hayas cocinado de más aquellas pastas que con amor le preparaste (como sucede con tu novia). Por eso invitar a comer a mi mejor amiga es un lujo, esa mujer no molesta y come casi de todo. Es perfecta en este sentido, igual que en los anteriores.


Viéndolo bien, creo que me he enamorado de mi mejor amiga! Que tonto soy.


P.S. Ojalá ella no lea esto.




domingo, 15 de septiembre de 2013



PASIÓN POR LA COCINA



Nunca había dudado tanto a la hora de elegir un título para algún escrito mío, digamos que es lo más claro que tengo al redactar cualquier cosa. Pero esta vez dudaba entre amor o pasión. Y tuve que casi "deconstruir" (discúlpame Derrida) ambos conceptos. 


Supuse que amor es algo que cualquiera siente a lo largo de su vida, ya sea por un familiar, amigo, ser querido o pareja. Pero es tan efímero que usualmente dudamos cuando sentimos amor. Es decir, el sentimiento del amor se desvanece ante nosotros y rara vez podemos distinguir entre amar a tu pareja o simplemente estar acostumbrado. Es un sentimiento que en un minuto tenemos y en otro no. Pero la pasión es algo más concreto (que problema el mío de ser tan práctico), sabemos cuando sentimos pasión por algo y cuando no con total claridad. Además, apasionarse realmente por algo es una sensación que no todos pueden disfrutar ni experimentar como el amor. La pasión implica un estado de excitación intelectual muy agradable, e incluso físicamente la pasión es una sensación que se apodera de tu cuerpo. Cuando algo te apasiona, te emociona en niveles inimaginables, incluso para el amor.Así que con esto resuelto opté por pasión, pues cocinar genera todo esto en mi y ahora pasaré a contarles por qué.


Mis inicios en la cocina, y aclaro soy solamente profesor, fueron los de cualquiera que aprende a cocinar. Era algo muy básico. Mis padres salían a trabajar y casi siempre mi hermano y yo debíamos terminar la comida que mi mamá usualmente dejaba adelantada, así que sus consejos iniciales me dieron la base. Entre esa experiencia y ver cocinar (y acompañar incluso) a mi abuela aprendí a cocinar. Pero como siempre digo al hablar de mi pasión por la cocina, lo hacía por necesidad. Digamos que la idea de comer mucho me empujaba a cocinar de forma muy elemental. 


Además otro factor apareció en escena y fue esa costumbre que aún incluso se conserva en mi casa de atender a la visita cocinándole, preparando comida. Entendí prontamente que la cocina, o más bien preparar alimentos para alguien cercano crea vínculos. Tanto así que no hay reunión familiar en la que no cocinemos todos los familiares, pues rara vez compramos comida hecha. Disfrutamos el hecho de involucrarnos todos en la preparación de los alimentos.


Con todo esto en mente seguro amaría cocinar, pero lo mío es pasión como dije anteriormente, y eso tuvo su punto de inicio. Hace ya un año y medio tuve la oportunidad de ver una película que me hizo ver de manera clara mi pasión. Se llama A perfect Sense ( http://www.youtube.com/watch?v=iexMJrBzZtA ) y es una historia de amor en medio de una situación caótica para los habitantes del planeta. Un virus ataca a la población  y va eliminando uno a uno nuestros sentidos de manera definitiva. Este problema es abordado desde dos perspectivas: Susan, como epidemióloga que es lo ve como un problema netamente científico. Pero Michael, al ser chef, lo enfrenta como un problema práctico. ¿Cómo cocinar para personas que no huelen sus alimentos? ¿Cómo cocinar para personas que no podrán distinguir el sabor de una barra de jabón al de un delicioso filete de pescado? La solución de Michael es fenomenal, pues decide compensar en las comidas. Es decir, cuando la gente pierde el olfato, decide subirle el sabor a las comidas; cuando pierden el gusto, hace la comida con más textura para que sea más ruidosa; cuando la gente no puede escuchar, hace la comida más visual; cuando la gente pierde la vista, queda el amor. Película al fin y al cabo.






Con una banda sonora brutal (duré quince días solo escuchando esa canción de Max Richter @maxrichtermusic) que comparto con ustedes ( http://www.youtube.com/watch?v=gcEW9jXvsNw ) la película me dejó algo muy claro: una buena comida debe estimular la mayor cantidad de sentidos posibles. Es decir, un buen plato no sólo debe verse bien y tener buen sabor. Debe tener una textura especial y debe "oírse" muy bien al comerlo. Supongo que los chefs ya saben esto, pero cuando aprendemos algo empíricamente usualmente nos emociona mas que si alguien simplemente nos enseña eso. Así que entendí que el reto de cocinar es estimular la mayor cantidad de sentidos de las personas para quienes cocinas, incluso para ti mismo. Y me lancé al reto.


Empecé por las mismas cosas básicas que antes sabía, sólo que esta vez estaba dispuesto a experimentar con ellas. No era sólo preparar comida, era cuidar todo el proceso. Confieso que no he leído mucho, algún par de trucos, pero en realidad creo que es bastante lógico el proceso de cocinar, todo es cuestión como digo siempre, de encontrar esa lógica. Primero experimenté con preparaciones, luego con ingredientes. Allí descubrí la importancia de las hierbas, y como cada una aporta cosas distintas. Pero además eso me da criterio para saber cual usar dependiendo la comida a preparar. Luego empecé a ver recetas y a hacerlas, incluso dándoles mi toque personal. Y pues mi familiar empezó a favorecerse de ello.


Allí entendí el otro gran secreto de cocinar: debes conocer a aquellas personas a quienes le cocinas. Por muy tonto que parezca, creo firmemente en que cada persona tiene su propio sabor, en que a cada persona le corresponde un tipo de comida en especial. Y eso lo sabes solo cuando conoces realmente a las personas. Por eso no me atrevo a cocinarle a todo el mundo, me daría mucha pena no hacer algo agradable para esa persona y arruinarle siquiera por una vez la experiencia de comer. Por eso, a pesar de lo que me dicen acerca de montar mi propio restaurante, rechazo ipso facto esa idea pues no me veo cocinando para gente desconocida, como anteriormente dije. No veo la cocina profesionalmente, por eso insisto en que me genera pasión.


Es que en últimas cocinar para alguien se vuelve algo muy personal para mi, poder dialogar mientras le cocino, tomarme una cerveza o un buen vino tinto mientras preparo los alimentos, decorarle el plato y luego ver su rostro de emoción al notar que su comida sabe, huele, se ve, se escucha y se siente bien.


Por todo lo anteriormente escrito puedo decir sin ruborizarme siquiera que para mi es muy sencillo: yo amo mi carrera y mi profesión, pero lo que realmente me apasiona es cocinar.

miércoles, 12 de junio de 2013

Filósofo por convicción ... de a ratos

Recuerdo como si fuese ayer por qué estudié filosofía, tampoco soy tan viejo aclaro. Desde segundo de bachillerato soñé con ser ingeniero de sistemas y así estuve hasta quinto de bachillerato cuando inicié clases de filosofía. Lo que me pareció apropiado de la misma es que podía llevarle la contraria a quién yo quisiera, incluso a los filósofos mismos. Además gracias a un familiar, obtuve acceso directo a los textos completos de los filósofos que estudiábamos fragmentadamente en clases. Así que cuando el profesor hablaba del mito de la caverna de Platón yo conocía mucha de la obra restante del mismo, y eso hizo que me sintiera muy cómodo en la clase. Creo que a todos nos gusta la seguridad que brinda el ser el mejor en algo.

Cuando egresé del bachillerato me fui con mi primera opción: ingeniería de sistemas. Luego de la primera semana de clases supe que eso no era para mi, DEMASIADOS NÚMEROS. Y siendo honesto los números sólo los entiendo en billetes. Sin embargo admito públicamente que me enamoré de algoritmos. Y eso marcaría posteriormente mis orientaciones filosóficas y me permitiría entender muchas de mis actitudes.

Pude tomarme un año sabático e ingresar a estudiar filosofía. Desde el principio supe que estaba seguro nuevamente, rodeado de un ambiente de libertad intelectual que me beneficiaría y además esta vez sentí que mi irreverencia y esa vocación natural que tengo de llevar la contraria en casi todo (de manera justificada y con argumentos, nunca dogmáticamente) serían premiadas. 

Tuve cinco momentos gloriosos durante mi formación como filósofo: 
1. Mis clases de lógica con el profesor que nos correspondió, sobre todo con ese profesor sin el cual no habría aprendido tanto.
2. La humillación recibida por no comprar libros de buenas editoriales y el posterior entendimiento de porque es importante hacerlo.
3. Haber ridiculizado a un profesor en público ante mis compañeros y convertirlo en objeto de burla en ese instante (aunque el tipo ya era una burla andante de antes).
4. Haber sacado de sus casillas al profesor de filosofía oriental, quién se suponía debía ser un tipo muy calmado y siempre manejó ese perfil.
5. Conocer a Maquiavelo, Kant, Husserl, Nietzsche (de quién me desencanté, pues ya era un ávido lector de su obra), la Escuela de Francfort, el Círculo de Viena, Russell y Wittgenstein.

Este último punto es el cincuenta por ciento del título de esta entrada, pues cuando digo que soy filósofo por convicción de a ratos, me refiero en parte a que no toda la filosofía me gusta. Detesto a los presocráticos, no veo mucho sentido a Platón, quizás un poco a Aristóteles, la filosofía romana me parece buena si uno se droga, la medieval es una completa basura, Hegel es aún más basura y Marx toca el techo de lo que es basura. Así que cuando en mis clases me toca hablar de esos autores más que un filósofo, me considero un profesor de filosofía. Así que al llegar a mis autores preferidos se me sale lo filósofo en realidad.

El restante cincuenta por ciento del título de esta entrada tiene que ver con la imagen que se espera encontrar de un filósofo. Todos creen que se debe ser introvertido, muy calmado, amante de la música clásica y cosas así. Cuando me conocen se estrellan. Soy muy abierto, extrovertido, inquieto, escucho cualquier tipo de música ... básicamente no soy filósofo. Y en eso radica lo que siempre he entendido de mi profesión. Al dejar de trabajar me desconecto de esa parte profesional y dejo de ser un filósofo para convertirme en un ser humano más, en una persona como cualquier otra, así muchas de mis actitudes sigan pareciendo bizarras en la mayoría de los casos. En términos más claros: trabajando soy una persona, fuera del trabajo soy otra persona. Kant definió muy bien eso cuando dijo que tenemos un ámbito privado y otro público. Y esto es lo que no parecen entender algunas personas medio cercanas a mi.

Lo digo porque una vez volví a mis redes sociales aquellos que me siguen, específicamente algunos de mis alumnos, creen que en twitter está su profesor, que en instagram está la persona que se coloca delante de ellos y les habla de temas académicos. Pero como siempre he pensado, en las redes sociales uno es cualquier cosa menos serio. Eso es pura joda. En twitter todos somos (como dije en un blog pasado) o grandes pensadores, o rock stars. En instagram la vida es color de rosa (o dependiendo del filtro que uses).

Yo por mi parte dejo la filosofía para los espacios y momentos apropiados, fuera de ellos soy un tipo ordinario con una vida ordinaria en unas condiciones extraordinarias. 

lunes, 8 de octubre de 2012

LA PERSONA INDICADA


Un título tan breve como tan sugestivo marca mi regreso con una nueva entrada a mi blog. Traté de subir una mensual pero finalizando el año académico en mi trabajo (uno de ellos) se me fue enredando todo. En fin que acá estoy, 2:00 de la mañana y en el horario en que ustedes duermen a mi se me ha dado por escribir. Creo que esto confirma que los filósofos somos excéntricos, pues hasta hace unos 15 minutos estaba a punto de dormirme, pero esta idea me ha dado de pronto y no voy a permitir que la inspiración se me vaya y aclaro que no he prendido, enrolado, aspirado ni fumado nada.  Pensaba que antojarme de hacer limpieza en mi casa a esta misma hora cualquier día al azar era el tope de mis excentricidades, pero hoy he visto que no. Y aclaro que mi proceso de escritura en estas entradas es continuo. Tomo una idea, la desarrollo y no la suelto hasta que la concluyo, en otras palabras digo lo que siento y pienso tal cual se me vienen las ideas a la mente. Que raro que un filósofo escriba sin pensar mucho, pero que carajo éste es mi blog.

Así que se preguntarán ustedes (he perdido la modestia por completo, antes me escribía a mi mismo y hoy escribo para un público imaginario) qué me ha llevado a las dos de la mañana a escribir sobre este tema en particular. La respuesta espero sea revelada antes de concluir este escrito. En cada una de nuestras actividades siempre tratamos de hallar la persona correcta. Al practicar algún deporte buscamos ese compañero de equipo que se combine  y complemente bien con nosotros. Que mujer no fantasea con encontrar a su compañera ideal para ir de compras. Nuestros padres esperan que nosotros seamos la persona indicada. Sin embargo en este tipo de situaciones nos volvemos conformistas, pues acabamos no con la persona indicada sino con la persona disponible. Pero al hablar de sentimientos la cosa cambia.

La persona indicada, si tuviera que esbozar un concepto, es aquella que llega justo cuando la persona equivocada se ha ido de tu vida. Esto implica dos cosas: iremos por la vida encontrando personas indicadas en casi un círculo vicioso interminable y además que estaremos con muchas personas equivocadas. Desarrollaré por separado ambas cuestiones para poder responder por qué a esta dita hora estoy escribiendo sobre este tema.

Cuando empezamos en el mundo sentimental siempre iniciamos con la idea utópica de que esa primera persona que estará con uno, física y emocionalmente, será el amor de nuestras vidas. Pronto descubrimos que no, y por eso las separaciones de ese primer amor son tan complicadas. Nos aferramos a la idea de que tiene que funcionar, queremos que funcione, pero demasiado tarde nos damos cuenta de que estamos apenas practicando. Hay que ser realistas, esos amores entre dos personas que fueron su primera pareja van reduciéndose cada vez más, conforme las personas de 50 años en adelante van muriendo. Justo cuando entendemos que tenía que acabar porque estábamos apenas agarrando experiencia, es que notamos que era la persona equivocada. Ese es el gran problema del amor, suspende nuestra razón, se lleva por delante nuestro sentido común y nos deja a solas con nuestras emociones. Por eso el amor siempre me ha resultado un reto, pues al ser yo tan pero tan meticuloso y excesivamente racional me cuesta entrar en esa espiral en la que todo se ve bonito, en la realidad en la que no hay problemas, en el paraíso sentimental. Y desconocemos lo nutritivo que es para una relación el pelear, discutir. Dejar ese aspecto a un lado sólo hace que explotemos cuando ya no aguantamos más y esa pelea es casi siempre la única y la última de esa relación. Entonces es una persona más, obvio de las equivocadas, en nuestra vida. Lo realmente anecdótico de esto es que en su momento, esa persona que ahora detestamos y que no soportamos ni estar cerca de ella, en su momento fue la indicada.

Lo que nos deja con el elemento primario de toda esta situación, entender que la persona indicada no es una, en realidad son varias pues nuestros sentimientos son volátiles, como personas también lo somos y como individuos aún más. Pueda que un día esperemos algo de una persona, pero al día siguiente queremos otra cosa. Eso es normal. Más sin embargo nos aferramos a la idea de que la persona indicada es una sola y cuando la encontremos debemos aferrarnos a ella. Cerrarse en banda con esa idea hace que nos perdamos de lo divertido que resulta conocer nuevas personas indicadas, aprender de esas personas indicadas, saber que esas  personas indicadas sólo estarán por un tiempo en nuestras vidas (si algo excepcional no ocurre), asombrarse de como cada una de esas personas indicadas tiene un modelo mental acerca de como tú deberías ser (e increíblemente nunca concuerdas con su modelo mental). Esa ha sido uno de los puntos por los cuales siempre he sentido mucha fascinación por escribir del amor, incluso cuando estuve estudiando se me ocurrió una idea, que me pareció genial en su momento, acerca de una filosofía del amor pero rechacé prontamente esa idea justo cuando la primera persona indicada se fue de mi vida. 

No todo es malo con esas personas indicadas que desfilan por tu vida, pues aprendes cosas de ellas, te enriqueces profesionalmente con ellas cuando tienes una indicada con unas capacidades reflexivas y analíticas increíbles (estilo amor platónico, fundamentando mi argumento en esa idea platónica de que el amor es algo que se da entre intelectos y no entre cuerpos), como persona sueles crecer para bien y para mal con cada una de las personas indicadas. Pude concluir hace algún tiempo que la razón por la que a pesar de parecer la persona menos indicada para hablar de amor y personas indicadas, es porque ese mismo espíritu cientificista que me gasto no se hace a un lado cuando he tenido a esas personas indicadas conmigo, creo en el experimento, en el ensayo y el error, en la manipulación de variables y demás. Parezco frío, parezco insensible a veces, pero por ser como soy es que cambiar de una persona indicada a otra  no me es traumático. Lo veo como una oportunidad de empezar de nuevo, aunque también comparto aquella idea de Rodolfo LLinás de que la fidelidad es pereza mental, tener que acostumbrarse a una nueva indicada es siempre aburrido. En resumidas cuentas el espiral de indicadas es una oportunidad permanente para conocer personas, enamorarse y llenarse por igual de equivocadas.

Para cerrar esta entrada debo confesar que la razón por la que decidí escribir esto a estas horas es porque al estar sin la indicada, lleno de equivocadas, sin sueño y con demasiadas heineken encima, escribir una entrada es muy fácil. 



P.D. Lo subo días después porque en medio de las cervezas juraba que lo había hecho. Ah y me figuró volver a twitter

miércoles, 15 de agosto de 2012

UNA REIVINDICACIÓN AL JOKER DE HEATH LEDGER




Con su muerte meses antes del lanzamiento de Batman The Dark Knight, Heath Ledger sólo engrandeció lo increíble y fantástico de su performance como el Joker (odio cuando dicen el guasón) aunque nos haya costado la muerte de un gran actor. Su actuación fue sublime y magistral, tanto por la ejecución como por la personificación en sí del personaje. Confieso haber comprado el dvd y haberlo visto al menos 150 veces. Incluso tengo un poster de casi un metro con cincuenta centímetros justo encima de mi cama. Siempre me ha parecido genial la forma como este Joker juega con la mente de todos a su alrededor, como reta mentalmente a cada individuo cuando se lo propone, su definición del caos como lo más justo que hay, su pensamiento tan anárquico, su simpleza, pero sobre todo su planificación. ( http://www.youtube.com/watch?v=xxKJgOZXEho ).


Esta actuación le mereció un Oscar póstumo y el reconocimiento de toda la comunidad por tan excelente actuación. Pero trajo mitos también, como aquellos que dicen que murió porque el personaje del Joker se apoderó de él, que el personaje lo desgastó tanto que se refugió en poderosos calmntes, que Jack Nicholson (su predecesor en el papel) se lo había advertido. Esos mitos solo seguían engrandeciendo el notable trabajo de Ledger. Todo esto recargó de presión a quién osara ser el próximo villano en la secuela de Batman. Hasta ahí todo va normal. Pero como dice el Joker: introduce un poco de anarquía y el mundo se volverá un caos .... tenía que aparecer alguien a querer dañar el idilio que muchos tenemos con el Joker en sí.


En la misma semana de estreno de The Dark Knight Rises, continuación y cierre de la saga de Batman dirigida por Nolan, a un sujeto llamado James Holmes se le dio por irrumpir en una sala de cine en Colorado (justo donde se proyectaba Batman) y abrir fuego contra los allí presentes asesinando cobardemente a 12 personas e hiriendo a 50 más de ellas. Digo cobardemente porque el único pecado de estas personas fue su gusto por una excelente película, digo cobardemenete porque los atacó en total estado de indefensión, digo cobarde porque dentro de sus víctimas hubo niños, digo cobardemente porque todo fue premeditado. ( http://www.youtube.com/watch?v=d0JTCAs6GnE ).


Hasta ahí vi todo normal, y digo normal sin querer parecer un insensible. Sabemos que en la cultura norteamericana las matanzas sin sentido por parte de psicópatas, sociópatas y demás están a la orden del día. Lo que no me pareció normal fue que supuestamente la fuente de inspiración de este cobarde fue el Joker de Ledger. El cabello teñido de rojo y, según testigos del ataque cobarde, su actitud recordaba la del Joker. 


Esto me puso a pensar si realmente podría hablarse de inspiración por parte de Holmes en el Joker de Ledger y rápidamente rechacé tal idea, pues Nietzsche no tuvo culpa en que el loco de Hitler usará parte de su obra como el supuesto fundamento teórico de su movimiento absurdo pero legítimo. Así que pensé lo mismo de mi admirado Joker y este sujeto Holmes. No existe siquiera punto de comparación, pues el proceder del Joker era más sugestivo y menos de atacar frontalmente, mucho menos cobardemente. El Joker jugaba con la mente de las personas no con sus vidas, creía en la maldad humana más no hay evidencia en toda la película de que se ensuciaría con una masacre como la cometida por Holmes. En ese orden de ideas la actuación de Holmes está más próxima a un Bane, el nuevo villano de Batman, cuya fortaleza es su poderoso físico y su reto constante a la sociedad pero en términos puramente físicos.




No carga el Joker con un asesinato directamente por él cometido, a diferencia de Bane, no mata por placer el Joker a diferencia de Bane, Batman trata de entender al Joker, a Bane trata de prepararse para golpearlo,   el reto del Joker a Batman es puramente mental, mientras que el reto de Bane a Batman es puramente físico. ( http://www.youtube.com/watch?v=SPDnIukIvHk&feature=fvsr ).


Entonces insistiré en que Holmes nada tiene que ver con el Joker, relacionarlos es casi un pecado para con Ledger y que justificar la masacre cobardemente cometida en la performance del Joker es un insulto para quienes amamos el cine, pero sobre todo a quienes aún nos maravillamos con tan excelente actuación de Ledger.




P.S. Hay que ver Batman The Dark Knight Rises .... sin dudarlo. 

jueves, 19 de julio de 2012

TODO PARA ÚLTIMO MOMENTO


Por: Carlos Alberto Peña Orozco

Una nota aclaratoria antes de iniciar: este post no va dedicado a mis estudiantes que jamás inventan excusas para no entregarme los trabajos a tiempo, ni mucho menos son capaces de matar o enfermar un conocido para justificar la no entrega de un taller, que jamás han sufrido problemas con la internet ni su pc justo el día que deben entregar un ensayo, que en su vida serán capaces de inventar una cita médica para dejar de presentarse a una exposición asignada. No, esto no va dedicado a ellos. Por cierto, soy profesor de argumentación jurídica, enseño retórica entre otras cosas. Y el argumento de la ironía es de mis preferidos. Dicho esto, doy paso a la idea que me ocupará en esta publicación.


Suelen mentirnos con aquello de que guardamos lo mejor para el final, o de que lo bueno se hace esperar. MENTIRA, GRAN MENTIRA!!! El gran daño que nos hace ese tipo de ideas "populares" es ir creando en nosotros ese feo hábito de reservarnos (si, como no) la entrega de los compromisos para el final, cuando ya los plazos se nos van venciendo, convencidos de que en ese límite es cuando sacamos la casta o el ingenio se nos multiplica. Yo mismo estoy escribiendo esta entrada después de agotarme la batería de mi laptop y cuando vi que la batería está en 39% disponible apenas, así que me puse manos a la obra y creo que terminaré esto antes de que se descargue por completo.


Cuando niños la inmediatez es nuestro plazo máximo, queremos todo para ya. El mundo gira alrededor de esa medida de tiempo inmediata debido a que no tenemos deberes, solamente deseos, requerimientos y derechos. El problema empieza conforme vamos creciendo y adquirimos deberes, allí pasamos de la inmediatez al después. Esto debido a que ya no se trata de que tenemos que recibir todo de inmediato, sino que debemos entregar de inmediato pero entregamos deberes después.


Empezamos por simples tareas escolares cuya entrega vamos postergando por ver televisión, video juegos, amigos, jugar fútbol y demás. Algunos de ustedes dirán que no todos los niños son irresponsables, pero la verdad es que los nerditos o cerebritos son apenas una baja cifra de la población infantil. 


Luego trasladamos esas mismas tácticas dilatorias a las labores del hogar. Cuando uno ya está en edad de pensar en novia o novio (adolescencia aproximadamente), parece como que en ese mismo rango de edad se vuelve uno hábil para agarrar escoba y trapeador en casa, y aparecen en nuestro horizonte los quehaceres domésticos. Sólo cuando descubrimos que hacerlos con música muy alta y si es posible acompañados de algunas cervezas, resultan agradables las tareas del hogar. Antes de eso, pues las vemos .... no así: http://www.youtube.com/watch?v=yd-xdeuFfeo Cuando nene, esto te lo celebran, ya grande ponte a joder mientras haces aseo y verás, digo, sentirás los resultados.


Luego entramos en la edad adulta y esa actitud se afianza, pero ya la llevamos a otro plano. Es decir, cumplimos con los deberes cuando ya estamos en el límite del plazo asignado. Básicamente esto es así porque nos creemos los chachos del paseo o como dicen por ahí nos volvemos sobradorsitos o cancheritos .... así: http://www.youtube.com/watch?v=yP8MZl5GpsI


Entonces vamos por la vida creyendo que nos hacemos más astutos cuando se nos agotan los plazos de entrega de los compromisos que vamos adquiriendo, como que esa malicia indígena nos aflora a las 11 de la noche si debemos entregar algo a medianoche. Un claro ejemplo de esto fue el pago del impuesto vehicular. Desde febrero marzo se repartieron los recibos con plazo a junio, y evidentemente el último día todos quisieron pagar (entre esos yo, no voy a mentir), formando un caos en los bancos que ni se imaginan. Algo parecido a esto http://www.youtube.com/watch?v=4FxEMfbqyAc


Sería bueno algún día cumplir con una tarea y entregarla a tiempo, el problema es que entonces uno queda como el sapo, lambón o soplón y, pues mejor ser vago, flojo que sapo. Sería bueno despertarse para ir a clases, pero como tengo suficiente tiempo y soy rápido vistiéndome alcanzo a verme el resto del noticiero, aunque después vaya por la calle corriéndole la madre a todos porque parecen no entender que voy tarde. Sería bueno ir a guardar el carro antes de la hora en que empiece mi restricción, pero que va, alcanzo a tomarme dos cervezitas y corro a casa sin importarme que no debo beber y conducir (que descarado soy!). Sería bueno tener que viajar mañana a las 4am y dormirme temprano para despertarme sin problema, pero no, mejor me quedo viendo tv hasta medianoche porque igual la alarma del reloj nunca falla y me despierta. Sería bueno escribir este blog sin tener prisa porque la batería del pc se va a terminar, pero no. La dita batería se acabó y hasta acá llega este blog.

martes, 19 de junio de 2012

¿POR QUÉ VEO TANTAS VECES UP?

Por: Carlos Alberto Peña Orozco




Hay películas que marcan nuestras vidas (El club de la pelea por ejemplo), hay películas que merecen verse en cine (El planeta de los simios, la Evolución) hay películas que pasan irrelevantemente por nuestras vidas (La saga de crepúsculo), hay películas que ni vale la pena molestarse por ir a cine a verlas (Películas colombianas en general), algunas ni merecen una descargada pirata (cualquiera de la saga del transportador), y existen películas como Up que son caso a parte.

Ha sido la película, junto con Batman The Dark Knight, que más me he visto. Y pensaba porque pasaba esto. La interpretación de Ledger del guasón me pareció genial y con eso justificaba verla tantas veces y tener un poster gigante de él encima de mi cama, colgado en la pared. Pero qué pasaba con Up, seguía preguntándome. La historia de un señor cascarrabias que es fastidiado permanentemente por un niñito intenso no admite punto de comparación con Batman.


Supuse que tal vez empezar a ver Up justo después de terminar una relación de un año me había bajado las defensas masculinas. No me malintepreten, me refiero a esas defensas que tradicionalmente nos inculcan en nuestra sociedad machista latinoamericana. Esa misma que nos dice que los hombres no lloran, no expresan emociones en público, que somos los chachos del paseo y no podemos ser débiles. Así que suponía que ver Up era mi forma de canalizar mis sentimientos, esos que tiene uno cuando pierde a una persona valiosa. Después de seguirla viendo supe que no era por eso, aunque en 4 minutos largos los realizadores de la película narran magistralmente una historia de amor sin palabras y hasta nos pueden hacer llorar (si, lloré la primera vez, ¿y qué?). Visualmente esos cuatro minutos me impactaron y hasta los comparto con ustedes en este link, por si han cometido la burrada de aún no haber visto esta película ( http://www.youtube.com/watch?v=ZSd_IpzmcLM&feature=relmfu ). Si están leyendo no dejen de ver el link, así ya hayan visto la película.



Aunque me di cuenta de que no era por cuestiones sentimentales del todo, me desgasté tratando de explicarle a muchos de mis contactos que la razón por la que veía tanto la película no era porque me quería cortar las venas. Traté de ser lo más claro posible en mi explicación, pero creo que más de uno de mis conocidos están esperando que me tome un veneno para ratas o algo así. Creo que no se sorprenderían.


Después de seguir pensando en ello, recordé lo que decía cuando veía hace algunos años algunos cartoons como La vida moderna de rocko, Monster Inc, Jhonny Bravo, Los simpsons y demás. Los cartoons de hoy en día ya no son tan inocentes como antes. Son muy subidos de tono, o tienen mucho contenido entre líneas de todo tipo. Por ejemplo la salida del closet de linterna verde, el super héroe de Dc Comics. ( http://www.lapatilla.com/site/2012/06/01/linterna-verde-es-gay/ ). Y Up cumple este requisito. No es la típica película animada, se enmarca dentro de la línea de películas como Toy Story 3, Wall-e, películas animadas con mucha "filosofía" (si, lo dije) de fondo. 

En el caso de Up, el mensaje de fondo es claro: todo en la vida es un ciclo, algunos se apegan a sus ciclos y no reconocen lo increíble de reiniciar otros. Por eso es tan malo cerrarse a los cambios de ciclos. Así que si Up me ayudó a entender mi reciente separación, estaría más por lo clara que es la película al manifestarnos que existen miles de ciclos por cumplir en nuestras vidas. Si me quedo en esos 4 minutos geniales la idea del veneno o la cortada de las venas sería un magnifico recurso, pues uno podría pensar que si pierdes al amor de tu vida o tu media naranja no hay vida después de ello. Pero lo increíble de la película es cuando el Sr Fredricksen descubre en el libro de su esposa fallecida (y de paso quién fue el amor de su vida) unas páginas que nunca había visto. En una de esas páginas Ellie le escribió: gracias por la aventura, ahora ve por la tuya. Es un ciclo que se cierra, ahora hay que abrir otro. No les miento si les digo que esto me ayudó a entender un poco más la situación en la que me encontraba. Y acabé pensando después de esa escena que a la final todas las mujeres que han pasado por mi vida han sido ciclos, ciclos que se cierran y se abren y que me han dejado mucha información así como también buenos y malos recuerdos. 

Descartado el factor sentimental como el determinante de por qué seguía viendo tanto la película, y escuchando la canción por horas y horas, y colocando fotos de la peli en casi cualquier medio personal lo entendí. Es más, mientras escribo esta entrada sigo escuchando la canción una y otra vez ( http://www.youtube.com/watch?v=LaLegF2hAxI ). Entendí que el señor carl fredricksen era yo mismo, apegado a mis costumbres, con pánico de alterarlas y totalmente esquemático y repetitivo. Y entendí que el niñito Russell es la sociedad en general que te saca de las rutinas así no quieras, que te lleva a aventuras que por costumbrista te pierdes sin darle importancia, que te enseña que la vida es realmente una montaña rusa así te hayas esforzado en volverla un camino seguro. Y entendí que esa pesada casa que el sr fredricksen cargaba por toda la selva son esos recuerdos que no queremos dejar así nos lastimen. Y entendí que en la escena en que deja ir la casa es casi una catársis sentimental.




Pero sobre todo Up me ayudó a entender que esos cambios que tenemos que hacer cada vez que cerramos ciclos en nuestras vidas son los que realmente nos definen como personas, son los que nos enseñan lo extraordinariamente caótica y divertida que puede ser la vida y cuanto perdemos si le quitamos la diversión a nuestras vidas y acabamos siendo unos pesimistas, aburridos, amargados viejitos apáticos al mundo y a sus inacabables aventuras y nuevos ciclos.




P.S. Sigo sin facebook, sigo sin twitter y sigo feliz