martes, 19 de junio de 2012

¿POR QUÉ VEO TANTAS VECES UP?

Por: Carlos Alberto Peña Orozco




Hay películas que marcan nuestras vidas (El club de la pelea por ejemplo), hay películas que merecen verse en cine (El planeta de los simios, la Evolución) hay películas que pasan irrelevantemente por nuestras vidas (La saga de crepúsculo), hay películas que ni vale la pena molestarse por ir a cine a verlas (Películas colombianas en general), algunas ni merecen una descargada pirata (cualquiera de la saga del transportador), y existen películas como Up que son caso a parte.

Ha sido la película, junto con Batman The Dark Knight, que más me he visto. Y pensaba porque pasaba esto. La interpretación de Ledger del guasón me pareció genial y con eso justificaba verla tantas veces y tener un poster gigante de él encima de mi cama, colgado en la pared. Pero qué pasaba con Up, seguía preguntándome. La historia de un señor cascarrabias que es fastidiado permanentemente por un niñito intenso no admite punto de comparación con Batman.


Supuse que tal vez empezar a ver Up justo después de terminar una relación de un año me había bajado las defensas masculinas. No me malintepreten, me refiero a esas defensas que tradicionalmente nos inculcan en nuestra sociedad machista latinoamericana. Esa misma que nos dice que los hombres no lloran, no expresan emociones en público, que somos los chachos del paseo y no podemos ser débiles. Así que suponía que ver Up era mi forma de canalizar mis sentimientos, esos que tiene uno cuando pierde a una persona valiosa. Después de seguirla viendo supe que no era por eso, aunque en 4 minutos largos los realizadores de la película narran magistralmente una historia de amor sin palabras y hasta nos pueden hacer llorar (si, lloré la primera vez, ¿y qué?). Visualmente esos cuatro minutos me impactaron y hasta los comparto con ustedes en este link, por si han cometido la burrada de aún no haber visto esta película ( http://www.youtube.com/watch?v=ZSd_IpzmcLM&feature=relmfu ). Si están leyendo no dejen de ver el link, así ya hayan visto la película.



Aunque me di cuenta de que no era por cuestiones sentimentales del todo, me desgasté tratando de explicarle a muchos de mis contactos que la razón por la que veía tanto la película no era porque me quería cortar las venas. Traté de ser lo más claro posible en mi explicación, pero creo que más de uno de mis conocidos están esperando que me tome un veneno para ratas o algo así. Creo que no se sorprenderían.


Después de seguir pensando en ello, recordé lo que decía cuando veía hace algunos años algunos cartoons como La vida moderna de rocko, Monster Inc, Jhonny Bravo, Los simpsons y demás. Los cartoons de hoy en día ya no son tan inocentes como antes. Son muy subidos de tono, o tienen mucho contenido entre líneas de todo tipo. Por ejemplo la salida del closet de linterna verde, el super héroe de Dc Comics. ( http://www.lapatilla.com/site/2012/06/01/linterna-verde-es-gay/ ). Y Up cumple este requisito. No es la típica película animada, se enmarca dentro de la línea de películas como Toy Story 3, Wall-e, películas animadas con mucha "filosofía" (si, lo dije) de fondo. 

En el caso de Up, el mensaje de fondo es claro: todo en la vida es un ciclo, algunos se apegan a sus ciclos y no reconocen lo increíble de reiniciar otros. Por eso es tan malo cerrarse a los cambios de ciclos. Así que si Up me ayudó a entender mi reciente separación, estaría más por lo clara que es la película al manifestarnos que existen miles de ciclos por cumplir en nuestras vidas. Si me quedo en esos 4 minutos geniales la idea del veneno o la cortada de las venas sería un magnifico recurso, pues uno podría pensar que si pierdes al amor de tu vida o tu media naranja no hay vida después de ello. Pero lo increíble de la película es cuando el Sr Fredricksen descubre en el libro de su esposa fallecida (y de paso quién fue el amor de su vida) unas páginas que nunca había visto. En una de esas páginas Ellie le escribió: gracias por la aventura, ahora ve por la tuya. Es un ciclo que se cierra, ahora hay que abrir otro. No les miento si les digo que esto me ayudó a entender un poco más la situación en la que me encontraba. Y acabé pensando después de esa escena que a la final todas las mujeres que han pasado por mi vida han sido ciclos, ciclos que se cierran y se abren y que me han dejado mucha información así como también buenos y malos recuerdos. 

Descartado el factor sentimental como el determinante de por qué seguía viendo tanto la película, y escuchando la canción por horas y horas, y colocando fotos de la peli en casi cualquier medio personal lo entendí. Es más, mientras escribo esta entrada sigo escuchando la canción una y otra vez ( http://www.youtube.com/watch?v=LaLegF2hAxI ). Entendí que el señor carl fredricksen era yo mismo, apegado a mis costumbres, con pánico de alterarlas y totalmente esquemático y repetitivo. Y entendí que el niñito Russell es la sociedad en general que te saca de las rutinas así no quieras, que te lleva a aventuras que por costumbrista te pierdes sin darle importancia, que te enseña que la vida es realmente una montaña rusa así te hayas esforzado en volverla un camino seguro. Y entendí que esa pesada casa que el sr fredricksen cargaba por toda la selva son esos recuerdos que no queremos dejar así nos lastimen. Y entendí que en la escena en que deja ir la casa es casi una catársis sentimental.




Pero sobre todo Up me ayudó a entender que esos cambios que tenemos que hacer cada vez que cerramos ciclos en nuestras vidas son los que realmente nos definen como personas, son los que nos enseñan lo extraordinariamente caótica y divertida que puede ser la vida y cuanto perdemos si le quitamos la diversión a nuestras vidas y acabamos siendo unos pesimistas, aburridos, amargados viejitos apáticos al mundo y a sus inacabables aventuras y nuevos ciclos.




P.S. Sigo sin facebook, sigo sin twitter y sigo feliz

miércoles, 23 de mayo de 2012

¿cómo sobreviví a desconectarme del mundo virtual social popular?


Empezó como una idea loca, justo como inician muchas de las grandes ideas que transforman una sociedad, el planeta entero e incluso hasta una simple vida de un individuo.

Conforme las redes sociales van inundando nuestra vida vamos pasando de una a otra siempre criticando la que vamos dejando atrás. Empezamos por Hi5, MySpace (aunque muchos aún digan que no la tuvieron), llegamos a la mega red Facebook, algunos conocimos pronto twitter y empezamos a criticar facebook, luego foursquare (la red social más estúpida que he conocido, pues haces lo mismo con google maps), formspring (más estúpida aún) y algunos pensamos que google plus salvaría nuestras vidas (sigo esperando que se destaque por encima de las otras).

En realidad facebook y twitter captaron nuestra total atención, en mi caso opté prontamente por twitter. No es por dármelas de la gran cosa en esto de la tecnología (aunque, ¿para qué ser modesto en el propio blogg de uno?) pero twitter fue mi elección prontamente. Facebook fue muy novedosa en la manera de inteconectarnos pero twitter fue más novedosa aún en interconectarnos en tiempo más real. Más rápido que inmediatamente noté que facebook iba a ser para problemas, y con el paso del tiempo y del conocimiento acumulado de esta red social, entendí que facebook era la tendencia voyerista en todo su furor. Todos tenían acceso a tu vida, pero aunque tú podías editar que mostrar, terminabas sucumbiendo a la tentación de hacerte una figura pública. Porque eso es lo que explota facebook, poder creerte un rockstar. Que todos vean que haces, que todos vean tus cosas, que todos monitoreen tus cambios de humor y ánimo. En fin, como acabo de mencionar, eres un rockstar en facebook.

Twitter me gustó más porque una vez entras en la dinámica del asunto, smartphone mediante, entiendes que el internet si es una verdadera autopista de información. Más que chismosear tu vida, la gente interactúa con tu vida. Obvio que también está el exagerado que indica hasta cuando va al baño, cuando se va a masturbar y demás, pero poder conectarte con el mundo día twitter es lo más cosmopolita que puede haber (Kant estaría feliz con su twitter @FilosofoAlemanNumeroUno).

Sin embargo acaba uno por vivir virtualmente su propia vida, y ni qué decir del blackberry messenger. Empezando porque la gente sigue insistiendo en que el blackberry es un smartphone cuando no cuenta con las características de lo que realmente un smartphone es. Son lentos, se traban, el App Store es limitadísimo,  básicamente es un teléfono que no se puede personalizar. Pero cuenta con el maligno messenger propio. Y es peor que cualquier red social. Lo que diga al respecto sería llover sobremojado, pero las cadenas, los chistes planos, que coloque estoy durmiendo y la gente te pregunte que haces, son apenas algunas de las joyas de este aparato del demonio (como le llamó una profesora a los blackberrys en un ensayo para justificar su contratación).

A pesar de sus deficiencias, terminé siendo un usuario regular (no entiendo porque insisto en ser modesto en mi propio blogg) de estas redes y herramientas sociales de comunicación. El problema es que prontamente entiendes que tu día es 24 horas abierto al público. Tus contactos empiezan a entender que tú no tienes vida propia, y que en vez de eso estás presto a cualquier solicitud en las horas más inapropiadas.

La situación se agrava al darte cuenta de que estas redes sociales no tienen una opción de offline como si tiene el bendito msn de hotmail, yahoo y gmail por ejemplo. Entonces en algún momento pierdes esa opción de control sobre tu propia vida. Y lo más grave es que pierdes esa opción de desconectarte el día que amaneces con malparidez existencial contra el mundo, ese día que te sientes más ermitaño que nunca. Esos días no vuelven más.

Entonces con todo esto en mente, un día te despiertas y dices que vas a cerrar twitter, facebook y cancelar el pin (obviamente twitteas al respecto y hasta colocas una actualización en BB Messenger) y la gente no cree. Todos te dicen que como vas a sobrevivir. Y pues sí, lo hice. Finalmente cerré twitter, facebook y pin en un mismo momento.

La sensación de tranquilidad fue increíble, pensé en twittiarlo pero fue imposible. Se me ocurrió una imagen graciosa para expresar como me sentía en bb msn y tampoco pude, tal vez un estado nuevo en facebook pero era menos probable. Ese día noté que la batería de mis teléfonos duró más que de costumbre, que no me enfadé al recibir chistes estúpidos ni cadenas innecesarias, que nadie me etiquetó en la foto de un gatico chistoso en facebook, pero que efectivamente estaba más tranquilo. Y de eso se trataba, de estar más tranquilo.

Lo que resultó determinante en la decisión que ya había tomado fue salir a cenar esa noche y ver en 4 mesas distintas, cuatro parejas cada una con bb en mano. Apenas si se vieron, si acaso sabrán que comieron. Y recordé lo chévere que es ver a los ojos a las personas mientras hablas con ellas, la intimidad que estableces con tus seres queridos al verles el rostro.

Así que tal vez no pueda decirle al mundo como me siento como minuto (aunque aún mantengo instagram porque me encanta al ser tan visual), si me siento feliz con la decisión que tomé. Aunque la gente me pregunte como si hubiese fallecido un ser querido como me siento, o por qué cometí la locura de cerrar mis redes, esta tranquilidad que siento ahora no tiene precio.


Por: CARLOS ALBERTO PEÑA OROZCO